Un EP que mira hacia adentro sin perder la fuerza de quien decide seguir avanzando
Un universo íntimo que se siente sorprendentemente familiar
En un panorama donde las playlists se llenan de ritmos perfectos pero emociones a medias, Maite Gracia apuesta por algo distinto: un viaje hacia el interior sin miedo a mostrar las grietas. Por Hacer, su primer EP, no solo es una carta abierta sobre el caos personal, sino una radiografía precisa del momento en que una generación entera decidió que “estar bien” no siempre significa tener un plan.
Con apenas 22 años, la cantautora mexicana entra en la escena del pop alternativo desde un ángulo muy distinto al habitual: la sanación emocional como narrativa, el dolor como materia prima y la honestidad como estética sonora. Su experiencia en Irlanda, su formación en musicoterapia y el hecho de vivir con fibromialgia crónica dan forma a una sensibilidad que no pide permiso: simplemente existe y transforma.
El corazón del EP: aprender a existir sin prisa
Producido por el español Griff Loner, Por Hacer encuentra su propia identidad en un híbrido entre pop alternativo, folk y rock introspectivo. Más que un conjunto de canciones, funciona como un mapa emocional que describe lo que pasa cuando dejamos de correr y empezamos a sentir.
“Maratón”: vivir en modo supervivencia
El EP abre con la sensación universal de ir con mil pendientes pero sin rumbo real. Una producción energizante sostiene una letra que retrata la fatiga contemporánea: correr, correr y aun así sentir que no llegas.
“Minuto a Minuto”: el perfeccionismo como enemigo silencioso
Aquí Maite expone la ansiedad del control absoluto. Entre guitarras eléctricas y una interpretación vulnerable, la canción toca un nervio sensible: la comparación constante y la necesidad de demostrar valor a cada instante.
“Frustrada”: cuando sostenerlo todo ya no es opción
Es el momento en que la máscara se cae. La artista acepta el cansancio y la impotencia con una honestidad que duele, pero también libera. Una invitación a dejar de castigarse por no cumplir con una versión idealizada de uno mismo.
“Quemada”: el colapso emocional como punto de reinicio
La canción más experimental del proyecto. Maite deja que la producción abrace el caos: capas densas, texturas oscuras y una voz que se sostiene desde la vulnerabilidad absoluta. Es el fuego que arrasa con todo, pero que también ilumina el camino de regreso.
“A Tu Ritmo”: una pausa necesaria en medio del caos
Brilla como un pequeño respiro dentro del EP. Aquí la artista recuerda —a sí misma y a quien escucha— que avanzar despacio también es avanzar. Es un mensaje de validación que se siente honesto, cálido y necesario.
“Por Hacer”: cerrar sin cerrar del todo
El tema que da nombre al EP funciona como una resolución emocional más que narrativa. No busca respuestas ni finales, sino una nueva manera de estar: presente, consciente y sin prisa.
Un debut que expone, reconstruye y promete más
Con Por Hacer, Maite Gracia no intenta cumplir con un checklist musical. En cambio, entrega una obra conceptual que respira autenticidad y demuestra una madurez poco común en artistas tan jóvenes.
En un ecosistema saturado de filtros —sonoros, visuales, emocionales— Maite propone lo contrario: mostrar la fragilidad sin convertirla en espectáculo. Eso la coloca como una de las voces emergentes más interesantes del pop alternativo mexicano.
Lo que viene ahora es un nuevo capítulo: su primer álbum de estudio, donde promete explorar una luz más amplia, una perspectiva más esperanzadora y una evolución natural hacia un sonido más sólido.
También te puede interesar: Fit redefine el caos: “Little Something” y la energía cambiante del sonido europeo






